El moquillo es contagioso

¿El moquillo canino es contagioso para los gatos?

Los cachorros y los perros se infectan con mayor frecuencia por la exposición al virus en el aire (a través de estornudos o tos) de un perro o animal salvaje infectado. El virus también puede transmitirse a través de los cuencos de comida y agua y el equipo compartido. Los perros infectados pueden excretar el virus durante meses, y las perras pueden transmitirlo a sus cachorros a través de la placenta.

Como el moquillo canino también afecta a las poblaciones de animales salvajes, el contacto entre éstos y los perros domésticos puede facilitar la propagación del virus. Los brotes de moquillo canino en las poblaciones locales de mapaches pueden indicar un mayor riesgo para los perros domésticos de la zona.

Al principio, los perros infectados presentan una secreción acuosa o con pus en los ojos. A continuación, presentan fiebre, secreción nasal, tos, letargo, disminución del apetito y vómitos. A medida que el virus ataca el sistema nervioso, los perros infectados desarrollan un comportamiento en círculos, inclinación de la cabeza, espasmos musculares, convulsiones con movimientos de masticación de la mandíbula y salivación (“ataques de chicle”), convulsiones y parálisis parcial o completa. El virus también puede provocar el engrosamiento y endurecimiento de las almohadillas de las patas, lo que da lugar a su apodo de “enfermedad de las almohadillas duras”.

Cómo se transmite el moquillo

El moquillo es una enfermedad muy contagiosa, a menudo mortal, causada por un virus que ataca los sistemas respiratorio, gastrointestinal y nervioso. El contacto entre animales recientemente infectados mantiene el virus en una población, y un suministro constante de cachorros contribuye a proporcionar una población susceptible de infección. Aunque la inmunidad frente al moquillo virulento es prolongada o de por vida, no es tan absoluta tras la vacunación. Los perros que no reciben inmunizaciones periódicas pueden perder su protección e infectarse tras el estrés, la inmunosupresión o el contacto con animales enfermos.16

Lee más  Postura que adoptan los que practican yoga

Vacuna recomendada para su uso en perros sanos como ayuda en la prevención de enfermedades causadas por el virus del moquillo canino, adenovirus tipo 1 (hepatitis) y adenovirus tipo 2 (enfermedad respiratoria), virus de la parainfluenza canina y parvovirus canino.

Recomendado para la vacunación de perros sanos como ayuda en la prevención de enfermedades causadas por el virus del moquillo canino, adenovirus tipo 1 (hepatitis), adenovirus tipo 2 (enfermedad respiratoria), virus de la parainfluenza canina, parvovirus canino y coronavirus canino.

El moquillo es contagioso para los humanos

El moquillo canino (a veces denominado enfermedad de las almohadillas) es una enfermedad vírica que afecta a una gran variedad de familias de mamíferos[2], incluidas las especies domésticas y salvajes de perros, coyotes, zorros, pandas, lobos, hurones, mofetas, mapaches y felinos, así como a los pinnípedos, algunos primates y una variedad de otras especies.

En los caninos, el moquillo afecta a varios sistemas corporales, incluidos los tractos gastrointestinal y respiratorio y la médula espinal y el cerebro, con síntomas comunes que incluyen fiebre alta, inflamación de los ojos y secreción ocular/nariz, respiración dificultosa y tos, vómitos y diarrea, pérdida de apetito y letargo, y endurecimiento de la nariz y las almohadillas de las patas. La infección viral puede ir acompañada de infecciones bacterianas secundarias y puede presentar eventualmente síntomas neurológicos graves.

El moquillo canino está causado por un virus de ARN monocatenario de la familia Paramyxoviridae (la misma familia de los virus que causan el sarampión, las paperas y la bronquiolitis en los humanos). La enfermedad es muy contagiosa por inhalación[3] La morbilidad y la mortalidad pueden variar mucho entre las especies animales, con una mortalidad de hasta el 100% en poblaciones de hurones no vacunadas. En los perros domésticos, aunque la forma aguda generalizada del moquillo tiene una alta tasa de mortalidad, la duración y la gravedad de la enfermedad dependen principalmente de la edad del animal y de su estado inmunitario, así como de la virulencia de la cepa infectante del virus[3][4] A pesar de la amplia vacunación en muchas regiones, sigue siendo una de las principales enfermedades de los perros, y era la principal causa de muerte por enfermedad infecciosa en los perros, antes de que hubiera una vacuna disponible[5].

Lee más  Le puedo dar ibuprofeno a mi gato

El moquillo se transmite por el aire

Cuidar de las mascotas es una gran experiencia de aprendizaje para los niños, ya que les enseña responsabilidad, delicadeza y respeto por otros seres vivos. Al igual que los adultos, los niños pueden beneficiarse de la compañía, el afecto y las relaciones que comparten con sus mascotas.

Pero los animales y las mascotas pueden transmitir infecciones a los humanos, especialmente a los niños. Por eso, si estás pensando en comprar una mascota o ya tienes una, es importante que sepas cómo proteger a tu familia de las infecciones.

Pero las mascotas también son portadoras de ciertas bacterias, virus, parásitos y hongos que pueden causar enfermedades si se transmiten a los humanos. Los humanos contraen estas enfermedades transmitidas por los animales cuando son mordidos o arañados o tienen contacto con los desechos, la saliva o la caspa de un animal.

Estas enfermedades pueden afectar a los humanos de muchas maneras. Son más preocupantes para los niños pequeños, los bebés, las mujeres embarazadas y las personas cuyo sistema inmunitario se ha visto comprometido por una enfermedad. Los bebés y los niños menores de 5 años están en riesgo porque sus sistemas inmunitarios aún se están desarrollando, y algunas infecciones que podrían enfermar levemente a un adulto pueden ser más graves para ellos.