Porque mi gato se rasca mucho

Dermatitis miliar de los gatos

Todo propietario de un gato se ha preguntado alguna vez: “¿Por qué mi gato se rasca?”. La realidad es que los gatos necesitan arañar. No sólo es instintivo, sino que también es importante para su salud física y mental. Sin embargo, si un gato está estresado, los arañazos pueden volverse destructivos. Su objetivo no debería ser nunca detener el arañazo, sino simplemente redirigirlo de forma saludable si es necesario.

Los gatos tienen garras retráctiles, lo que significa que hay una vaina dentro de sus patas en la que las garras se retraen. Los gatos necesitan desprenderse regularmente de estas vainas para que puedan crecer nuevas garras, lo que constituye una de las razones por las que es necesario rascarse.1

Rascarse es un ejercicio necesario para las patas de los gatos, y también les permite estirar todo el cuerpo. Pueden arquear su espalda y extender sus patas completamente, un movimiento que realmente le hace sentir bien a un gato.2

Una de las mejores maneras de evitar que su gato arañe todo lo que tiene a la vista es proporcionarle un poste para arañar. Coloque el poste cerca de la cama de su gato si es posible, porque a los gatos les encanta estirarse cuando se despiertan. Un poste de rascado puede proporcionarle a su gato tanto un estiramiento como un rascado. La mayoría de los gatos visitan varias veces al día sus postes de rascado.

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Aseo excesivo del gato

Sin embargo, a veces un gato puede acicalarse en exceso, lamiéndose demasiado e irritándose. Esto puede dar lugar a lesiones e infecciones en la piel. Un gato que pica demasiado también puede rascarse con las garras traseras en la cara, las orejas o el cuello.

Una de las causas más comunes del acicalamiento y el rascado excesivo en los gatos son las alergias. Los gatos pueden ser alérgicos a muchas cosas, y las alergias más comunes que causan picor en la piel de los gatos incluyen:

Las pulgas pueden causar un exceso de acicalamiento y rascado en los gatos por más de una razón. En primer lugar, los gatos pueden ser alérgicos a la saliva de las pulgas, como se ha descrito anteriormente. En ese caso, la reacción alérgica puede ser repentina, grave y generalizada. Los gatos suelen sufrir picores en la grupa cuando padecen una alergia a las pulgas.

Los gatos a veces desarrollan un exceso de acicalamiento inducido psicológicamente. Esto suele limitarse a lamerse y no implica rascarse con las garras traseras. También puede limitarse a una zona específica del cuerpo, como las patas delanteras o los pies.

Las afecciones del oído, como los ácaros y las infecciones del oído, pueden hacer que un gato se rasque excesivamente las orejas y alrededor de la cabeza con sus garras traseras. También pueden mantener las orejas o incluso toda la cabeza en un ángulo extraño.

Por qué los arañazos de los gatos pican a los humanos

Los gatos pasan entre un 30 y un 40% del día acicalándose. El resto del tiempo lo pasan durmiendo. ¡Es un hecho bien conocido por los amantes de los gatos! A las familias con gatos les suele gustar asearlos y cepillarlos. Como guinda del pastel, un gato puede exigir mimos o cepillados cuando le apetece un poco más de cariño. ¡Qué vida!

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Los gatos son animales limpios y tienen unos hábitos y rutinas muy concretos. Son los amigos que te dan espacio, pero también exigen su propio tiempo privado. Esto los hace ideales como mascotas, ya que se cuidan solos en su mayor parte. Por otro lado, los perros son como esos amigos que quieren compartir cada detalle de su vida contigo. Las diferentes necesidades y el compromiso que conlleva hacen que nos inclinemos por una u otra especie como mascota preferida. Algunos, como yo, quieren ambas cosas y acaban teniendo tanto gatos como perros como parte de la familia.

Como los gatos son mascotas privadas y tienden a pasar mucho tiempo solos -sí, sobre todo aseándose y durmiendo-, a veces puede ser difícil detectar cambios tempranos y sutiles en su salud. Un buen ejemplo es el picor. Los gatos con mucho picor se rascan y hacen evidente que no están contentos. Los gatos con picores leves pueden simplemente acicalarse una parte concreta de la piel más de lo habitual. Incluso pueden acicalarse todo el cuerpo de forma excesiva.

Picazón del gato

Los gatos son conocidos por ser criaturas fastidiosas, y el aseo regular junto con algún que otro rasguño es perfectamente habitual en nuestros compañeros felinos. Sin embargo, el rascado excesivo y el picor de la piel no lo son, y pueden resultar muy incómodos para nuestras mascotas. El picor es un síntoma, más que un diagnóstico. Por lo tanto, es posible que el veterinario tenga que hacer un trabajo de detective para determinar la causa.

Hay algunos signos clave a los que debe prestar atención para saber si su gato tiene una piel incómoda. Es normal que se rasque de vez en cuando, pero el rascado excesivo (cada pocos minutos) es una señal de que algo no va bien. Otra señal obvia es que se muerde y mordisquea el pelaje, lo que puede llevar a que se lo arranquen y le dejen calvas. Tenga cuidado con las bolas de pelo, ya que los gatos pueden acicalarse en secreto. La piel seca, escamosa o enrojecida también puede ser un signo evidente. El picor puede ser generalizado en todo el cuerpo. Sin embargo, también puede centrarse en zonas muy específicas. Por ello, es conveniente que revises regularmente a tu gato por todo el cuerpo.

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